Shaggy's Room

Shaggy's Room

miércoles, 18 de julio de 2012

Recuerdos con fecha de caducidad


No puedo perder lo que no tuve, ni echar de menos lo que no eché de más, no puedo volar si me cortaron las alas. Y es que hay cosas que no se pueden… Como no se puede olvidar el sonido de su sonrisa, como no se puede olvidar el olor de su pelo, como es imposible no recordar el color de sus ojos, o el sabor de sus labios. Como no puedes quedar impasible a su voz, ni resistirte a sonreírle aunque sea el peor día de tu vida. No se puede tener lo perfecto, porque lo perfecto es abrazarte cada noche antes de dormir, y besarte la frente justo antes de que suene el despertador.


Una vida es muy poco para disfrutar del amor, por eso el amor es siempre mejor en compañía, para compartir tu vida y la mía.

jueves, 5 de julio de 2012

La sala de la biblioteca


Solo 3 metros nos separaban, 3 metros que en una hora y media llenamos de miradas. Sobre mi mesa solo estaba mi ordenador y las gafas de sol, sobre la suya su brazo apoyado sujetando su cabeza con firmeza y terminando en sus uñas de un azul celeste. Su dorado pelo estaba recogido en una coleta alta. El flequillo se descolgaba en mechones por su mejilla izquierda.  Su nariz tan llamativa y disimulada al mismo tiempo podía oler mis pensamientos.

Sus grandes ojos claros fijos en sus cosas se alzaban como estrellas en la noche para dejar la mirada perdida en mis ojos. Sus labios de un color carne más oscuro que el resto de ella me incitaban a salivar por momentos. Su blusa blanca dejaba entrever la cantidad de lunares que iban a ser mi destino por el resto del día. En sus manos, en sus brazos, su costado estaba repletito de pequeños destinos en los que me gustaría pasar el caluroso verano. Su sinuosa clavícula era la pieza del puzzle que encajaba con mi mejilla mientras la besara en el cuello.

De pronto se alzó y cogió sus cosas, como si de un destello se tratase atravesó las dos mesas que nos separaban y pude saborear su perfume, dulce sabor que ponía final a este fugaz encuentro, como una tarta que pone punto y final a una fiesta.